Adulto 9€ · Niño 8€ · Ida y vuelta
50 años conectando
Santa Pola con Tabarca
Isla de Tabarca · Alicante
Un pueblo amurallado, calas de agua clara, la primera Reserva Marina de España y caldero tabarquino, todo en una isla que se recorre a pie.
El destino
Tabarca reúne en muy poco espacio un pueblo amurallado, caminos abiertos al mar, calas transparentes y una Reserva Marina de gran valor.
La Isla de Tabarca es la única isla habitada de la Comunidad Valenciana y pertenece al municipio de Alicante, frente a la costa de Santa Pola. Su parte urbana concentra la ciudadela del siglo XVIII y el puerto; el resto, conocido como el Campo, se abre en un paisaje bajo y rocoso hasta el faro.
Todo se recorre andando y sin grandes desniveles, así que en una sola jornada puedes combinar patrimonio, baño, paisaje y mesa sin prisas. Esa escala cercana es buena parte de su encanto.
Lugares esenciales
Los lugares de interés de Tabarca están muy cerca unos de otros: en un paseo tranquilo se ven prácticamente todos.
El recinto fortificado se construyó en el siglo XVIII para proteger a los colonos llegados desde Tabarka. Se conservan las tres puertas monumentales —San Rafael, San Miguel y San Gabriel—, el trazado de calles estrechas, la plaza y la antigua Casa del Gobernador. Todo el conjunto está declarado Conjunto Histórico-Artístico desde 1964.
Preside el pueblo con un volumen sobrio de lenguaje neoclásico y detalles de inspiración barroca. Es el edificio religioso de la colonia fundacional y uno de los puntos de referencia visual de la isla desde el mar.
Construido en 1854, se levanta en el extremo oriental de la isla. El camino hasta él atraviesa la zona abierta del Campo y regala vistas continuas de la costa rocosa y del horizonte del Mediterráneo.
Torre defensiva del siglo XVIII situada en la parte alta de la isla. Formaba parte del sistema de vigilancia costera junto con las murallas y hoy es uno de los hitos más fotografiados del recorrido.
De la antigua cantera salió buena parte de la piedra de las murallas. A su alrededor, la línea de costa alterna plataformas rocosas, pequeñas cuevas marinas y calas donde el agua cambia de color según la hora.
El mar que rodea la isla forma parte de la Reserva Marina de Tabarca. Desde tierra se aprecia la transparencia del agua sobre las praderas de posidonia, especialmente en la franja norte.
Experiencias
Pasear, bañarse y mirar el fondo marino forman parte del mismo día. No hay que elegir.
Si buscas actividades organizadas en el entorno de la isla, consulta las actividades y servicios de Tabarkeras.
El Mediterráneo
La playa principal es la opción accesible y familiar; las calas ofrecen roca, agua transparente y un ambiente más tranquilo.
Es la playa principal de la isla, situada en el istmo entre el pueblo y el Campo. Mezcla arena y canto rodado, tiene entrada progresiva y es la más cómoda para pasar un rato largo o venir con niños.
Un entrante resguardado en la cara norte, de fondo rocoso y agua muy clara. Es uno de los lugares habituales para hacer snorkel cuando el mar está en calma.
Zona de plataformas rocosas y pequeñas cuevas marinas. No es una cala de arena: se accede caminando y conviene llevar calzado que agarre.
En la cara sur, más expuesta al oleaje. La cueva del Llop Marí es una de las formaciones más conocidas del litoral tabarquino y se aprecia especialmente desde el mar.
Costa rocosa cerca del faro, con agua profunda y transparente. Su ocupación y sus condiciones de baño varían mucho según el viento y el estado del mar.
La mejor zona de baño cambia cada día: si sopla de levante, la cara norte suele estar más resguardada, y al revés. Merece la pena asomarse a dos o tres puntos antes de instalarse.
Naturaleza protegida
El mar que rodea la isla fue declarado reserva marina en 1986 y abarca 1.754 hectáreas. Fue la primera reserva marina de España y sigue siendo la referencia del modelo.
Esa protección explica lo que se ve al meter la cabeza en el agua: praderas de Posidonia oceanica en buen estado, que oxigenan el agua, fijan el fondo y sirven de refugio a decenas de especies. Es también la razón de la transparencia que se aprecia desde la superficie.
Disfrutar de ella pasa por respetarla: no extraer organismos, no arrancar vegetación y atender siempre a la normativa vigente y a las condiciones del mar. Puedes ver la actividad de buceo en Tabarca si quieres conocerla por dentro.
Nueva Tabarca
Antes de tener pueblo, la isla se llamaba Isla Plana y era refugio de embarcaciones. Su historia moderna empieza en el siglo XVIII.
Por orden de Carlos III se fortificó y se pobló con familias de origen genovés procedentes de la isla tunecina de Tabarka, de donde toma su nombre actual: Nueva Tabarca. Los ingenieros Fernando Méndez de Ras y Baltasar Ricoud dirigieron el proyecto de la ciudadela.
De aquel plan quedan las murallas, las tres puertas, la iglesia, la Torre de San José y el trazado urbano, protegidos como Conjunto Histórico-Artístico desde 1964.
Puedes ampliar el relato completo en la página de historia de la Isla de Tabarca.
Sabores marineros
El caldero tabarquino es el plato más ligado a la isla y la mejor forma de entender su cocina.
Se elabora con pescado de roca y se sirve habitualmente en dos pasos: primero el arroz cocinado con el caldo del pescado, después el pescado con all i oli. Es una receta marinera de aprovechamiento, nacida a bordo y afinada en tierra.
Junto a él encontrarás arroces, pescado a la plancha y cocina mediterránea sencilla. En temporada alta conviene reservar con antelación y reservar también tiempo: comer en Tabarca no es un trámite rápido.
Itinerario sencillo
Un orden que funciona bien: patrimonio por la mañana, paisaje antes de comer, baño por la tarde.
Con una jornada completa da tiempo a todo sin agobios. Media jornada permite ver el pueblo y bañarse, pero deja fuera el faro o la comida tranquila.
Antes de ir
Desde Santa Pola
A Tabarca solo se llega por mar. Tabarkeras conecta el puerto de Santa Pola con la isla en una travesía de unos 25 minutos.
Los barcos salen del puerto de Santa Pola, con embarque en la propia dársena, y atracan en el puerto de Tabarca, a pocos metros del pueblo. Las salidas y las tarifas se consultan en sus páginas específicas, que son las que se mantienen siempre actualizadas.
Dudas frecuentes
El pueblo amurallado con sus tres puertas, la iglesia de San Pedro y San Pablo, la Torre de San José, la zona abierta del Campo, el faro de 1854 y el litoral de calas y cuevas.
Recorrer la isla a pie, bañarse, hacer snorkel en las zonas permitidas, descubrir sus calas y comer caldero tabarquino o arroz.
Un día completo es lo ideal: permite ver el pueblo, llegar al faro, comer sin prisa y bañarse. En media jornada da tiempo al pueblo y a la playa, pero poco más.
Sí. La isla mide poco más de un kilómetro y medio de largo, es llana y se recorre entera a pie. No hay transporte a motor para visitantes.
La Playa de Tabarca, junto al pueblo, es la más accesible y familiar. Puerto Viejo, la Cala del Francés y los entrantes de la costa norte son más tranquilos y de fondo rocoso.
Sí, en las zonas permitidas de la Reserva Marina y con el mar en calma. La transparencia del agua y las praderas de posidonia hacen que se vea mucha vida cerca de la orilla.
El plato más representativo es el caldero tabarquino, servido normalmente en dos pasos: primero el arroz y después el pescado. También hay arroces, pescado a la plancha y cocina mediterránea.
Solo por mar. Tabarkeras conecta el puerto de Santa Pola con Tabarca en unos 25 minutos; los billetes y los horarios se consultan en sus páginas correspondientes.
Sí, especialmente si te interesa combinar mar, patrimonio y paseo en una misma jornada. Es un destino de día completo, no de visita rápida.
Sí. Nueva Tabarca es una pedanía del municipio de Alicante, aunque el acceso habitual en barco se realiza desde el puerto de Santa Pola.
¿Te queda alguna duda concreta? Puedes contactar con el equipo de Tabarkeras o leer más sobre la isla en el blog de Tabarkeras.
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