Ferrys rápidos y catamaranes con visión submarina para vivir una experiencia única rumbo a Tabarca
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Ir a Tabarca es casi una obligación si pasas el verano en la Costa Blanca. Es un clásico. Pero mucha gente olvida un detalle importante: la excursión no empieza al pisar tierra firme en la isla, sino en el momento en que el barco suelta amarras en la península. El camino importa tanto como el destino.
Cómo decidas cruzar ese tramo de mar definirá el tono de tu día. La oferta actual es inmensa y ya no se limita a un simple traslado de punto A a punto B. Tienes desde la velocidad eléctrica de los ferrys rápidos, perfectos para quienes no quieren perder ni un minuto de playa, hasta la calma de los catamaranes con visión submarina, que convierten el trayecto en un pequeño documental en vivo.
Aquí vamos a ver qué opción encaja mejor contigo, ya sea que vayas con niños pequeños, en plan romántico o con tu grupo de amigos de toda la vida.
La travesía: Mucho más que un simple transporte
Lo que separa Santa Pola de Tabarca no es solo agua. Estamos cruzando la primera Reserva Marina de interés pesquero que se declaró en España. Y eso se nota. El fondo marino está protegido y la vida bajo el casco bulle.
Por eso el viaje ha cambiado. Las navieras saben que el pasajero quiere ver, no solo llegar. Sentir el viento, ver cómo la costa se hace pequeña y, si hay suerte, pillar algún banco de peces saltando, ayuda a cambiar el chip y entrar en «modo isla» antes de desembarcar.
El encanto de los Catamaranes con Visión Submarina
Si vas en familia o te gusta disfrutar del paisaje sin prisas, esta es la opción ganadora. Los catamaranes con visión submarina destacan por su estabilidad y tamaño, pero sobre todo por esas ventanas sumergidas en los cascos que son un imán para los curiosos.
¿Qué hace única a la visión submarina?
Bajar a la cubierta inferior es una experiencia en sí misma. A medida que te acercas a la isla y el agua se vuelve más cristalina, el azul oscuro se aclara y deja ver el fondo. Es muy común ver las famosas praderas de Posidonia Oceánica, el verdadero pulmón del Mediterráneo, y bancos de peces como salpas u obladas paseándose tranquilamente.
Es lo más parecido a hacer snorkel, pero sin mojarte ni ponerte las gafas. Además, al tratarse de embarcaciones de mayor envergadura, suelen contar con servicios de bar, aseos y cubiertas amplias para tomar el sol. El trayecto dura entre 25 minutos si sales de Santa Pola, tiempo suficiente para relajarse.
Adrenalina y tiempo récord: Los Ferrys Rápidos y «Water Taxis»
Hay quien prefiere la practicidad pura o un poco de emoción. Si tu prioridad es llegar cuanto antes para plantar la sombrilla en primera línea o tienes reserva para comer caldero y vas con el tiempo justo, olvídate del paseo contemplativo: necesitas una lancha rápida o un «Taxi Boat».
Ventajas de la velocidad
Hablamos de barcos ligeros y potentes. Desde Santa Pola, el trayecto es un suspiro: apenas 10 o 15 minutos.
- Flexibilidad: Al ser embarcaciones más pequeñas, tienen mucha rotación. Salen y vuelven constantemente, lo que te da margen para improvisar sin depender de los horarios estrictos de los grandes buques.
- Menos mareo: Parece contradictorio, pero al ir rápido y cortar la ola, el barco se mueve de forma distinta y el trayecto es tan corto que el estómago apenas sufre.
- Sensación de libertad: El viento en la cara y la velocidad le dan un toque divertido al inicio del día.
Punto de partida: Santa Pola
Es la puerta principal. Al estar a solo 8 kilómetros, la frecuencia es altísima. Aquí verás de todo: las míticas «Tabarkeras», los grandes catamaranes modernos y las lanchas rápidas.
Consejos para elegir tu embarcación ideal
Cuando llegas al puerto, la cantidad de casetas de colores y comerciales ofreciendo tickets puede abrumar. Para acertar, piensa en quién te acompaña:
- ¿Vas con carrito de bebé? Busca el catamarán grande. Las pasarelas son anchas y hay espacio de sobra. En una lancha rápida estarás mucho más incómodo.
- ¿La foto bajo el agua es innegociable? Pregunta claramente si el barco tiene visión submarina. Casi todos los grandes en Santa Pola la tienen, pero mejor confirmar.
- ¿Grupo de amigos joven? Lancha rápida. Llegáis antes, os divertís con la velocidad y aprovecháis el día a tope.
- ¿Te mareas? Cuanto menos tiempo en el mar, mejor. Elige el trayecto corto desde Santa Pola. Si hay oleaje, el catamarán se mueve menos, pero la lancha llega antes. Tú decides qué prefieres aguantar.
Preparativos antes de embarcar
Da igual si eliges ver peces o volar sobre las olas; hay un par de cosas que aplican a todos.
En julio y agosto, llega con tiempo. Mucho tiempo. Aunque hay barcos saliendo continuamente, las colas se forman igual y aparcar en Santa Pola puede ser una odisea. Si puedes reservar online, hazlo. Te aseguras la plaza y te quitas un problema de encima, sobre todo si tienes hora para comer en la isla.
Y cuidado con el sol. La brisa marina engaña y refresca, pero el sol pega igual. Ponte crema antes de subir y ten a mano el móvil con batería, porque ya sea la estela de espuma o el fondo marino, vas a querer sacar fotos.
El viaje es parte del destino
Tabarca enamora por sus murallas y sus calas, es cierto. Pero la experiencia empieza antes. Comienza cuando eliges tu barco, subes a bordo y dejas atrás el asfalto.
Ya sea mirando las praderas de Posidonia a través de un cristal o sintiendo la salpicadura del mar en una lancha rápida, el trayecto es el prólogo perfecto. Elige la opción que más te apetezca y prepárate para disfrutar. ¡Nos vemos en el agua!